La transgénesis debe ser vista como una opción más dentro de la agricultura mundial y nacional, refrendan desde la Universidad Central de Las Villlas, Cuba, un grupo de especialistas, entre ellos el Doctor José Manuel Machado, del Instituto de Biotecnología de las Plantas, quien impartió recientemente una conferencia sobre las ventajas y riesgos de esa práctica científica destinada a crear individuos con características diferentes a las “naturales”.
Una planta transgénica es un ejemplar con la misma apariencia que sus iguales, a la cual se le han introducido genes de otra especie (vegetal o animal). Por ejemplo, es transgénico un plátano que reciba desde el páncreas humano el gen encargado de estimular la producción de insulina, para que los diabéticos puedan cubrir sus necesidades de ese elemento ingiriendo la fruta, y no mediante constantes pinchazos.
El empleo de la transgénesis garantiza mejor resistencia de las plantas a un determinado virus, lo cual evita emplear los riesgosos pesticidas industriales, y ayuda a retardar la maduración de frutas, como el tomate (que tras una “intervención” genética puede permanecer maduro hasta un mes después de su cosecha).
Como informó recientemente el diario Juventud Rebelde, un gen incorporado facilita también el aumento de la calidad nutricional del arroz, grano carente por naturaleza de varias vitaminas, y pierde gran parte de las pocas que posee cuando se le quita la cáscara y se cocina.
El doctor Machado especificó que la resistencia a la sequía y a los suelos salinos es otra característica potenciada en la manipulación, cuyo resultado final son plantas capaces de sobrevivir con el rocío mañanero o prosperar en terrenos casi desérticos, como los del sur de la provincia de Guantánamo.
En Cuba las investigaciones transgénicas se concentran en La Habana y en el centro del país. En Sancti Spíritus los investigadores miran hacia el arroz, en Ciego de Ávila hacia la piña y en Camagüey atienden el boniato.
El IBP desarrolla variedades de frutabomba con maduración extendida y de plátanos fruta más resistentes a la plaga que los desapareció de las casas cubanas (la Sigatoka Negra).
El caso del plátano fruta (o Gran Enano) resulta de los ilustrativos en la elección de la transgénesis, como la opción final para combatir los daños de la Sigatoka Negra, ejemplificó el doctor Machado. Por los métodos tradicionales (orgánicos o no) la única posibilidad de sostener su cultivo radica en rociar con fungicidas a los campos mediante avionetas cada semana (y si llueve, hasta 2 veces por semana) durante los nueve meses que dura el ciclo de este plátano (calculemos los costos); mientras que una manipulación genética de la planta permite convertirla en resistente a la enfermedad sin emplear productos industriales, ni afectar a los agentes transmisores (insectos u otros microorganismos) Hacia esta posibilidad miran con grandes expectativas los profesionales del IBP villaclareño.
Como manipulación externa al fin, las plantas transgénicas también acarrean peligros. Opiniones contrarias a tales prácticas científicas, parten desde posiciones éticas sobre el curso natural de la vida (sin intrusiones humanas) y desde la posibilidad de daños a la salud humana, al medio ambiente y a la biodiversidad que ciertamente puede provocar un alimento rediseñado.
Pero el Dr. José Manuel Machado, también especialista e inspector nacional de Bioseguridad, alega que en los 12 años de aplicación de la transgénesis hasta hoy solo se conoce un caso de reacción en humanos, provocado por la inclusión de genes de la Nuez del Brasil en una variedad de soya, que convirtió en alérgicas a esta a las personas que lo eran a la nuez.
Un recuento histórico permitió al doctor Machado recordar que los cultivos naturales también fueron y son “domesticados”, pues los cruzamientos y combinaciones entre variedades de una misma especie (para ganar en resistencia a plagas, tamaño, sabor…) constituyen formas de manipulación que generan nuevos individuos con características diferentes a sus predecesores.
Además, la técnica de introducir genes diferentes ha demostrado resultados concretos, pues el alcance de las investigaciones y cultivos ya alcanza a 27 países en el mundo, entre los que sobresalen en las cuatro primeras posiciones: Estados Unidos, Argentina (el 98% de su soya es transgénica), Brasil (casi el 80% de sus frijoles de soya también provienen de plantas fortalecidas contra las plagas por esta vía) y Canadá. Se trata de los mayores suministradores de granos en el planeta.
Aún así, aseguró el Dr. Machado, el trabajo en esta modalidad de productos vegetales conlleva el máximo de medidas de seguridad. Ahora mismo el IBP desarrolla un estudio sobre los efectos que puede provocar la modificación genética de una planta en el índice de microorganismos vivientes en el suelo cercano al ejemplar.
Si aumenta o disminuye el nivel es la señal de alerta ante un problema que debe solucionarse para continuar, pues “los daños colaterales no pueden existir”, sentenció en su exposición el especialista.
En calidad de inspector nacional de bioseguridad, José Manuel Machado insiste en que la irresponsabilidad de personas y organismos, encargados de dirigir experimentos a la hora de cumplir estrictamente las medidas de control, constituye uno de los principales factores de riesgo en una investigación.
Su preocupación puede quedar respaldada si recordamos que la falta de cuidado en la introducción de especies animales y vegetales externas a nuestro medio (como la especie acuícola Claria o la planta Marabú) generó drásticos cambios en el balance natural de la flora y la fauna; y resulta uno de los argumentos principales entre los que acusan a la transgénesis de afectación a la biodiversidad (pues el cruzamiento entre una variedad manipulada y una sin modificaciones podría acarrear consecuencias inimaginables).
Reconocer ventajas y riesgos representa para el Dr. Machado el primer paso para esclarecer la polémica en torno a la aceptación o no de la transgénesis. Los extremismos denotan ignorancia, tanto de parte de quienes nada o muy poco conocen del tema y en cambio emplean términos como “Frankenfood” (“comida Frankestein”) para referirse a los alimentos modificados, como del lado de defensores de la manipulación genética que califican a esta variante como “el futuro absoluto”.
La transgénesis debe ser vista como una opción más dentro de la agricultura mundial y nacional, opinó el doctor Machado en su conferencia. Para decidir usarla antes deben descartarse todas las otras opciones más naturales, orgánicas, y verificar que el producto manipulado ni afecte la salud humana ni interrumpa los ciclos vitales de los insectos y microorganismos que interactúan con las plantas.
Desde la Universidad Central especialistas como el Doctor José Manuel Machado insisten en brindar la mayor información para que el conjunto de la sociedad decida y vele por la mejor tecnología para nuestro país y nuestra especie.
Autor: José Jasán Nieves, estudiante de Periodismo, CMHW
















en contra de todo lo que sea malo para la salud
Respetemos a la naturaleza y a nosotros mismos. No tengamos pensamientos egoístas y salvemos lo que queda de este mundo. La ciencia esta al servicio de la vida, no viceversa. Si nos concentramos en los papeles que juegan los principales entuciastas de la bioingeniería, notaremos que no son sino los mismos representantes, gobernantes, etc. Apreciar lo que se nos brindo( la naturaleza) es tan sublime que nos convertirá en mejores personas casi instantaneamente. Hagamos algo hoy, si seguimos en polémicas, discuciones , en un futuro no habrá nada sano para comer. En los alimentos transgénicos se insertan virus para su mejor resistencia a las plagas. Nunca antes en la historia del mundo han existido alimentos manipulados genéticamente con virus o bacterias en su estructura. Lo peor es que compañias poderosas como la de Monsanto, pretenden “conquistar el mundo” escudandose en su derecho de patente. Si un cultivo local se mezcla con la semilla de Monsanto , automáticamente la siguiente generación será de Monsanto. Contra la voluntad de cualquiera, si llegara por la acción de los vientos, insectos, o talvez por funcionarios de Monsanto, si tu cultivo se contamina con el germen de Monsanto, la siguiente generación producto de ese ingerto, no te pertenecerá a ti, sino a Monsanto. Así como Monsanto existen más compañias sin ningún codigo ético. No caigamos en su trampa cuando aseguran que los transgénicos son ” básicamente equivalentes” ,si fuese así no querrían la patente.No caigamos en el cuento que los transgénicos no son dañinos para la salud. Si álguien dice que no se ha comprovado, es cierto. Pero cómo es posible que no se dencuenta que no se ha demostrado que no hacen daño. Quién nada debe, nada teme. Si esos tránsgénicos no son dañinos para la salud, entonces por qué no quieren que se les haga el exámen. No permiten que los etiqueten. Pongase a pensar ¿ Por qué ? Si a los alimentos transgénicos se les pusiera la etiqueta que son transgénicos, se podría notar y DEMOSTRAR su muy posible efecto nocivo para la salud de los consumidores. Acabemos con esto. No de una forma violenta, porque la violencia genera más violencia, sino por ejemplo hacíendo campaña para etiquetar los alimentos orgánicos. Ya que las empresas ( como Monsanto) luchan para que no se etiqueten los alimentos transgénicos, etiquetemos los orgánicos para que las personas prefieran estos alimententos, y las empresas inescropulosas como Monsanto se vallan a la quiebra.
hola como estan
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estupida tarea
ola el mundo se va acabar el 21-12-12 buena suerte con tu vida miserable
diganmee cuales son los de favoorr y contraaaaaaaaaaa……!!!
loossiientoo no eraa estaa pagiinaa uppsss!!!! aquii sii pudee encontrarr mi tareaa graciiass
1 de marso esto esta genial ojala kedejen otra tarea asi bueno me despido bai
esto noera losianto era broma aqui pude encontrar miii tarea miiiiil grasias
kenia peres martines 1 de marzo a ki pude encontrar mi tare mmmmmiiiiilllll grasiasssssssssssss!!!!!!!!!!!!!!
q es esta chingadera
ñ-{pñ