A 40 AÑOS DE «MEMORIAS DEL SUBDESARROLLO»

Sergio Corrieri, protagonista de Memorias del Subdesarrollo.Cuarenta años han transcurrido del estreno en Cuba de Memorias del subdesarrollo. El momento era de creación, de experimentación, y Tomás Gutiérrez Alea (Titón) estaba abierto a todas las posibilidades, él buscaba una especie de collage, una película libre, donde cupiera todo. Este filme que ha ido ganando éxito de público con el paso de los años, es la película cubana más lograda en cuanto a lenguaje cinematográfico y contenido, como coinciden en afirmar numerosas críticas de las cuales escojo varios párrafos:

La historia surge del libro homónimo de Edmundo Desnoes, y trata de cómo ve un “burgués” el paso de la Revolución entre los años de 1961 y 1963, entre la Segunda Declaración de La Habana y la Crisis de los misiles.

El burgués llamado Sergio ha dejado a su familia y a su ex-esposa que vuelen hacia Miami, huyendo del marxismo cubano traerá a la isla… Él —a diferencia de otros amigos y de su esposa—, decide quedarse, y de vivir de las rentas pasa a ser escritor, necesita vivir en carne propia lo que está pasando en la isla, pero su compromiso no es con la causa… en realidad no le importa mucho… la diferencia entre Batista y la Revolución solo la ve en la destrucción de un monolito con un águila que sería cambiada (nunca lo fue) por una paloma de Picasso, el resto es lo mismo. Desde la perspectiva de un burgués en decadencia, el protagonista comprueba con lamento, el conformismo y subdesarrollo cultural de su contexto social.

En las calles de la capital cubana Sergio conoce a Elena (Daisy Granados), con quien tiene un affaire sexual que terminará teniendo consecuencias poco agradables.

Entre sus reflexiones en primera persona, Sergio se pasea por La Habana reflexionando sobre la vida, el subdesarrollo, las mujeres cubanas y el amor. En la nueva Cuba, Sergio recorre el pasado reciente de su antigua escuela de curas y la casa de Hemingway, donde compara la diferencia entre países desarollados «Para eso solamente sirven los países atrasados, para la vida de los instintos, para matar animales salvajes, pescar o tirarse en la arena a coger sol».

Alea nos ausenta de escenarios y protagonismos representativos, y nos traslada, sin perder el comentario sociopolítico, a un hombre de la calle, un burgués con ínfulas de intelectual, que ve como su mundo se tambalea a pesar de querer prorrogarlo (nunca se sabe como va a desarrollarse en un comienzo y qué mejoras va a deparar un sistema que principia y que se supone asentado en un orden social justo), en un escenario poco propicio para ello, con choques de clases e ideales que más allá del juego sexual acentúan todavía más el sentimiento alienador.

Al final, Sergio también es parte de “la masa anónima, de la América de color, sombría, taciturna, que canta en el continente la misma tristeza y desengaño”. Con el escepticismo que ya nos curó de espanto a muchos latinoamericanos, que entendimos que no llegaremos a ser países desarrollados nunca… No porque no tengamos los medios, al contrario, ese fue el problema, si hubiésemos sido países pobres, tal vez nos hubiesen dejado tranquilos.

Memorias del subdesarrollo tiene el valor de llevarnos a la Cuba revolucionaria, sin extremos, es un viaje, con aires de testimonio histórico, urbano y social de La Habana.

El film, de tintura macilenta, elegante y poética, con una gran fotografía en blanco y negro de Ramón F. Suárez, es un docudrama muy sugestivo con una brillante e impactante exposición narrativa, muy deudora de la nouvelle vague francesa en composición de planos, luz, sonido…, la cual transmite con estilo, modernidad y creatividad las vivencias sentimentales y reflexiones existenciales de su protagonista principal, siguiéndolo con la cámara al hombro, empleando planos subjetivos y congelados, noticiarios, flashbacks y utilizando de manera excelente el sonido extradiegético.

Gran actuación de su protagonista, Sergio Corrieri, quien dota a su personaje de diferentes matices que enriquecen en tonos a esta interesante historia de reclusión personal y desubicación intelectual.

Anuncio publicitario

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s