CAMAJUANÍ ESTÁ DE PARRANDAS

Carroza vista en las parrandas de Camajuaní, provincia de Villa Clara.Camajuaní está de parrandas del 28 al 31 de agosto. El investigador y folclorista local, René Batista Moreno, ha dedicado gran parte de su vida a estudiar todo lo relacionado con estas fiestas tradicionales, que son la manifestación folklórica más importante del terruño y una de las más notorias del país, con el sello de sus rasgos distintivos. Su fuerza radica no solo en su folklore, sino también en su cubanía. El siguiente artículo es la introducción de su libro Fieras broncas entre Chivos y Sapos, que bajo su firma publicara recientemente la editorial Capiro de Santa Clara.

Una de las tradiciones más importantes de Camajuaní, capital del municipio del mismo nombre, con 23 000 habitantes en la actualidad y situado al norte de la provincia de Villa Clara, Cuba, son las parrandas de barrios.

Antonio Méndez Ginoria, considerado su fundador, en 1890 comenzó a bajar de la parte alta del poblado con una campana que soportaban sobre sus hombros los negros Motembo y Juan Quintero, y que él hacía tañer para llamar a la fiesta. Los habitantes de la parte baja fueron tomando como un reto las incursiones de Ginoria, y dieron como respuesta un grupo de cantos, acompañados con una rica variedad de instrumentos musicales españoles.

 

Los barrios parranderos son designados de acuerdo con la topografía irregular del poblado, y ya a finales de 1892 se utilizan los nombres de La Loma y La Cañada. La Cañada asume también el nombre de San José, como santo protector —patrón del pueblo y el nombre de una de sus calles—mientras que La Loma lo hace con Santa Teresa —otra de las calles del terruño. Los remoquetes de Sapos y Chivos se impondrían a partir de 1899, aunque ya en las primeras parrandas La Cañada exhibe la carroza Sapo parrandero.

El 8 de diciembre de 1893 se reúnen las autoridades civiles y militares, así como las directivas de los barrios y el pueblo en general, para dejar constituidas las parrandas, y acuerdan que estas se celebraran el 6 de enero, Día de Reyes, y que solo habría dos barrios: San José y La Loma. También se estableció una calle divisoria: Industria (Joaquín Paneca). A cada barrio le corresponderían cuatro calles —las más pobladas por entonces. A La Loma: Comercio (General Naya), Comercio Este (Maceo), Santa Teresa y Ayuntamiento (Luz Caballero). A San José: Agricultura (Andrés Cuevas), Canarias (Hermanos Cárdenas), Unión (Marino Cabrera) y 1a. del Oeste (Dagoberto Cubelas). En cuanto al paseo, las carrozas de La Loma saldrían de la calle Vergara (Leoncio Vidal), tomarían Comercio y subirían por Velazco (Martí), hasta el lugar de partida. Las de San José saldrían de la calle Real (Independencia), tomarían Comercio, bajarían por Vergara y ganarían Industria, hasta detenerse en Real nuevamente. Los trabajos de plaza se exhibirían en el área de los respectivos barrios. Y el fuego se quemaría en lugares donde no ofreciera peligro a la población.

En 1894, interviene Japón en Corea, y ello motiva la guerra chino-japonesa. Ambas naciones tienen en Camajuaní sus simpatizantes, y a los barrios se les trata de imponer nuevos nombres: China y Japón, debido a la rivalidad de estas naciones en guerra. Cubanos, españoles, chinos, así como otras etnias, toman partido en relación con estos países, y los barrios parranderos quedan identificados de la siguiente forma: La Loma, con China, y San José, con Japón; pero solo sería por ese año, afortunadamente.

La noche del 6 de enero de 1894, los Chivos exhiben cinco carrozas y un juego de faroles (La baraja española), compuesto de cuarenta y ocho piezas, y diseñado y confeccionado por José Vidal Caro, sus hermanos Lino y Leoncio, y Juan Bruno Zayas; estos tres últimos morirían durante la Guerra del 95. Los Sapos, por su parte, presentan cinco carrozas; entre ellas: un Sapo gigantesco (Sapo parrandero), un arco de triunfo y un dragón. Se utilizaron luces de bengala para alumbrar las carrozas, y se quemaron fuegos artificiales, cohetes y voladores.

Luego, por acuerdo del Ayuntamiento, las parrandas comienzan a celebrarse, a partir de 1899, el 24 de diciembre, y en 1906 son llevadas al 19 de marzo, día del Santo Patrón San José. Posteriormente sería alterada su fecha en 1945, cuando muere el presidente norteamericano Franklin D. Roosevelt, y quedan aplazadas para el 21 de abril. También en 1953, cuando se exhiben el 21 de marzo debido a la presión ejercida por los comerciantes. Luego, a partir de 1964, comienzan a celebrarse en los meses de abril, mayo, julio, agosto y septiembre; durante cuarenta y tres años las fiestas no han sido celebradas en su fecha tradicional.

Las crisis socioeconómicas que afrontó el país, más la asimilación de grandes acontecimientos mundiales, llevan a las parrandas a romper la sistematicidad que hubieran podido alcanzar durante más de una centuria. Un simple análisis en los textos presentados nos llevaría a conocer que en ciento once años han sido suspendidas, de 1894 a 1898, cuatro años; de 1900 a 1958, veinte, y de 1958 al 2005, cinco. O sea, se han suspendido por espacio de veintinueve años. Y que durante los ochenta y dos años restantes han sido exhibidas, sin contar las presentadas en los changüíes, más de cuatrocientas carrozas.

Las parrandas van asimilando el desarrollo científico-técnico y elementos de otras culturas que las enriquecen. En 1914 dos carrozas son construidas sobre camiones, y tiempo después el carretón, la volanta y el quitrín quedan fuera del escenario parrandero. El changüí es penetrado por la instrumentación afrocubana, que le asesta un duro golpe a la española: tambores, bombos, rejas, quijadas de caballo y luego la trompeta, forman la conga como estructura musical de los changüíes, y dan pie a una creación continuada de letra y música para ser cantada y tocada por los barrios.

A mediados de los años 50, los tambores comienzan a ser reemplazados por la tumbadora, y las sartenes vienen a limitar el número de rejas. Mientras, voladores, palenques y fuegos artificiales van ganando espacio en la vida parrandera, y alcanzan niveles competitivos de igual importancia que las carrozas. El simple volador se refuerza con el cañón de cañabrava, con los cartuchos recargados con pólvora y harina de pan, y disparados con escopetas; pero estas curiosidades pirotécnicas tendrían una vida muy efímera. Luego se pasa al barquillo, a la zaranda, al tablero, a la unión de tableros, los cuales, por su alto poder de fuego son bautizados de inmediato con el nombre de King Kong.

Después aparecería el mortero e iría en aumento la potencialidad del volador y del palenque. En 1905 comienzan a circular los periódicos satírico-jocosos El Chivo y El Sapo, publicaciones semanales que desaparecerían en 1940. También por 1905 se edita la primera propaganda impresa de los barrios en sus guerras publicitarias. Y en 1922 aparecen los primeros souvenirs explicando los temas presentados en las carrozas. En 1926 se dejan de presentar trabajos de plaza, y la calle General Naya, de trece metros de ancho, recta y con sus doscientos metros de largo comprendidos en su área de paseo, estimula al parrandero a volcar más recursos económicos sobre las carrozas.

En 1921 el canario Paco Sequeda confecciona los primeros cabezones, e introduce en las parrandas este elemento bailable que el pueblo enseguida aceptaría. En 1920 irrumpen las cabalgatas en los changüíes y se mantienen vigentes hasta 1934. Ese mismo año, José Antonio González utiliza por primera vez la chismosa (lámpara rústica de kerosén) en los changüíes de los Sapos. En 1930 aparecen los grupos de comedias Chivos y Sapos, y ofrecen funciones en el cine-teatro Muñiz, con el propósito de recaudar fondos para los barrios.

Durante los años 50 se comienza a emplear la planta eléctrica en las carrozas y se eliminan las luces de bengala; después, a partir de 1970, aparecen las carrozas electrificadas por un cable de alta tensión. En 1960 los Sapos sacan a la calle la primera carroza monumental: Circus maximus, y en 1966, cuando todo parecía indicar que esta línea no había prendido en el espíritu parrandero, los barrios exhiben La tentación de Shernarda y Roma pagana, y se inicia así la etapa de las carrozas monumentales hasta 1990.

En 1991 son suspendidas las parrandas por el recrudecimiento del período especial; aunque a partir de esta fecha, y dentro de la Semana de la Cultura, se celebran unas de bajo costo. El 27 de agosto de 1994, el Gobierno Municipal las anuncia nuevamente.

Estar involucrado en las parrandas desde muy joven, me dio la oportunidad de conocer a Marcelo Cruz, espectador de las primeras fiestas de este tipo (6 de enero de 1894); a Luis Vidal de la Torre, nacido en 1891 y que en la década del 20 se convirtió en el mejor proyectista de carrozas del barrio Santa Teresa (Chivos) —a él se deben los clásicos: La princesa está triste, El sol de Austerlizt y América inmortal—; a Antonio Alemán, todo un estratega en el fuego de voladores y palenques, y a Antonio Cabrera, nacido en 1901 y que resultó luego constructor de cabezones, proyectista de carrozas —autor de Los caracoles; Fe, Esperanza y Caridad, y El milagro de Santa Teresa—, artista de mucha creatividad y considerado el parrandero más completo en la historia de estas fiestas. Y además, a los entusiastas Miguel Ángel Cabrera (Teo), Rodolfo Paz, César Cabrera, Idelfonso Triana, Ñico Ruiz, Guillermito Monterrey y Julito Palomino, del barrio San José (Sapos).

Ellos y muchos otros me brindaron en sus entrevistas una valiosa información desde los primeros momentos de las parrandas hasta 1953, cuando comencé ya a ser testigo y compilador hasta los días de hoy. Así he podido atrapar la memoria histórica de estas fiestas durante más de un siglo.

3 Respuestas a “CAMAJUANÍ ESTÁ DE PARRANDAS

  1. hola a todos, soy de camajuani pero vivo actualmente en canarias.creo que en este articulo ha faltado algo y alguien fundamental en la parranda de camajuani, y no solo de camajuani sino de la parranda en general,como olvidar a ROBERTO PRIETO que fue el primero en sacar una carroza monumental (LA MUERTE DE ZARDANAPOLES)que seria presentada por el barrio (los elefantes) y al no ser aseptado por el gobierno un terser barrio la presentaron los chivos en la avenida del parque, esa fue la primera carroza en pasear por esa calle y ese fue el que revoluciono la parranda para que sea lo que hoy es.

  2. Lazaro Medina Garcia - kiki barrio La Ceiba chivo Reventaoo

    Saludos cariñosos a todos mis hermanos camajuanences que dan tanta alegría y tanto conocimiento para que el mundo conozca la clase de cultura que tiene nuestro pueblo la
    Inteligencia y destrezas y sobre todo el amor a la creatividad y que sepan que no somos boniatos att Lazaro Medina

  3. nike air force ones can easily be customized, particularly by painting them. Because the shoes are leather, they require a specific treatment process so the paint sticks to your shoes and lasts a long time. Acrylic paints are your best option for painting on leather and they dry quickly. Decorating Nike Air Force Ones is inexpensive and there are a wide range of color options.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s