CUBA-OEA: DIFERENCIAS IRRECONCIBLIABLES

Las propuestas del presidente, en línea con las del verdadero Presidente.Estoy de acuerdo con la alta jerarquía del exilio miamense y la autodenominada disidencia interna cubana, al menos en un punto, aunque los motivos sean diametralmente opuestos: No queremos a Cuba en la Organización de Estados Americanos (OEA). Al menos, en una OEA tal como era en 1962 cuando la isla fue expulsada, y como se ha mantenido hasta hoy, un extenso período en el que no ha dejado de ser peón de la política del poderoso imperio norteamericano.

Diversos grupos del exilio cubano dieron a conocer hace unos días en Miami una carta suscrita por la disidencia en la isla y dirigida a la Organización de Estados Americanos (OEA) en la que rechazan la «posible inclusión del régimen castrista» en este organismo. En ese sentido, los disidentes instan a la OEA a no obviar la Carta Democrática Interamericana y, específicamente, sus artículos 1 y 2, en los que se menciona el derecho de los pueblos a la democracia y el deber de sus gobiernos a «promoverla y defenderla».

TAmbién durante la última Cumbre de las Américas —de cuya convocatoria inicial nuestro país fue excluido por casi idénticos motivos—, se comentó mucho sobre el tema, incluso muchos gobernantes latinamericanos, de buena fe, pidieron y se preocuparon por el retorno de Cuba a la OEA y a las Cumbres, concebidas y organizadas por Washington.

Los presidentes de la OEA y de EE.UU. manifestaron allí su aspiración de incluir a Cuba en ambos foros interamericanos —y ahí viene la condición sin equa non que Cuba debe cumplir antes para obtener la aprobación de todos: la disidencia, el exilio opositor, Insulsa y Obama.

A juicio de la disidencia interna+oposición Miami, la reintegración de la isla en la OEA convertiría este organismo en un «club de dictadores y dictaduras»… y añaden que la readmisión entraría en contradicción con la Carta Democrática Interamericana, que establece «los elementos esenciales de la democracia», una premisa que el «Gobierno cubano no cumple».

José Miguel Insulsa, presidente de la OEA, también exige algunas condiciones previas a su tan publicitado propósito de incorporar a Cuba a sus filas: «… Primero hay que eliminar la resolución de 1962 que excluye a Cuba por ser miembro del eje soviético. (Eso no va a costar trabajo, ya casi nadie se acuerda de qué fue el eje soviético) … Pero después tenemos 48 años de resoluciones de la OEA, entre ellas la Carta Americana de Derechos Humanos, sobre las que tenemos que conversar con Cuba». Y enfatizaba como siempre, que todo se haría en línea con el gobierno norteamericano.

Barack Obama y su Departamento de Estado, con  Hillary Clinton a la cabeza, también se han pronunciado sobre el tema: El presidente estadounidense ha sido enfático en ambos temas «democracia» y «derechos humanos», en lo cual el gobierno cubano debe transformarse en ambos temas hasta coincidir con EE.UU. La Secretaria de Estado, en esa misma línea, ha dicho recentemente: «Cuba tendrá que hacer los cambios necesarios para cumplir con los principios democráticos por los que se rige la Organización de Estados Americanos (OEA), antes de volver al organismo. «Hemos sido muy claros sobre ello, emprender el camino hacia la democracia, liberar a los presos políticos y respetar las libertades fundamentales, eso es lo que significa ser miembro de la OEA».

No ligan el aceite y el vinagre… Nuestra democracia, aún con sus defectos, sí es representativa del poder del pueblo y de la gran mayoría de los revolucionarios. El combate a la contrarrevolución, aupada y financiada con sumas millonarias desde la SINA y otras instituciones norteñas, no va a cesar… sus denominados presos políticos, no son presos de conciencia, estaban al servicio de una potencia extranjera que agrede a su país y reciben sus órdenes. Sus «periodistas y ciberdisidentes» deforman la realidad cubana, y contribuyen a conformar el mensaje mediático desestabilizador y tergiversado que emiten los grandes monopolios de la información sobre Cuba. Las libertades fundamentales del cubano se garantizan perfectamente desde hace cincuenta años.

Recuerdo un lema que se repetía mucho en la década del sesenta, tras la expulsión de Cuba de esa desprestigidada organización: CON OEA O SIN OEA, GANAREMOS LA PELEA. No estaría de más recórdarselo a los arriba mencionados, cuando estén reunidos en la próxima asamblea, donde seguramente el tema de Cuba será nuevamente retomado.

Una respuesta a “CUBA-OEA: DIFERENCIAS IRRECONCIBLIABLES

  1. Cuba nunca fue expulsada de la OEA. Más bien, sus membrecía fue suspendida con la resolución de la OEA del 31 de enero de 1962. La resolución del 3 de junio de 2009 derogó esa suspensión, así que Cuba es en estos moments para la presencia y para el futuro miembro plenipotenciario de la OEA.
    En caso que al Gobierno Cubano no le conviene seguir siendo miembro de la OEA, debe cancelar su membrecía de la misma. Como esto no ha pasado hasta la fecha, Cuba sigue siendo miembro de la OEA — aunque no le guste.

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