LOS ABANICOS MANTIENEN SU ENCANTO

Los abanicos siguen ocupando un lugar en el atuendo femenino en tiempos de intenso calor.Los abanicos vuelven a ocupar un lugar en el atuendo de muchas mujeres, ante el abrumador calor de este verano, al decir de muchos, uno de los más intensos de los últimos tiempos… y eso a pesar del frío aire acondicionado y el fresco de los ventiladores que la mordernidad ha traído a los hogares y a los espacios de reunión y recreo. Algunas piezas constituyen no solo un objeto utilitario para refrescar, sino que se elevan como verdaderas obras de arte por su llamativo colorido y lujosa ornamentación.

Se cree que por el siglo XV entre los años 1400 a 1425 los abanicos llegaron a China desde Corea. Los grandes viajeros los trajeron a Portugal, España e Italia (cuna de los mayores descubridores del planeta). Aunque según recientes estudios se cree que los primeros abanicos plegables fueron introducidos en Europa por los Jesuítas. Catalina de Médicis los introdujo en Francia. En la corte de Enrique III, tomando como ejemplo el Rey que los utilizaba se hicieron muy populares.

Además, como refiere este artículo aparecido en un diario español, hubo un tiempo en que un simple movimiento del abanico podía significar el inicio de una relación amorosa o cortar de raíz cualquier intención, pues sus movimientos y posiciones contenían un código, hoy perdido y desconocido para la gran mayoría de quienes lo usan.

El perdido y desconocido lenguaje secreto de los abanicos

Con la llegada del verano, por las calles aparece una prenda que encierra un lenguaje secreto perdido y desconocido con el inalterable paso del tiempo.Totalmente perdido en la época actual, como medio de comunicación o de flirteo, el rico lenguaje del abanico jugó un importante papel en la relaciones humanas y más concretamente en el flirteo entre mujeres y hombres, donde éstas expresaban sus deseos, a través de este precioso complemento.

La historia del abanico no es tan remota como se podría pensar en un principio. Algo tan simple como abanicarse con los más diversos materiales (plumas, hojas …) no dio lugar al abanico hasta una relativa reciente creación. Aunque existían elementos para airearse el abanico de cierre y varillas se remonta apenas a cinco siglos atrás. Existían elementos simples, como el conocido paipai de una sola hoja rígida con un mango o empuñadura, y de gran variedad en formas y tamaños.

Se cree que por el siglo XV entre los años 1400 a 1425 los abanicos llegaron a China desde Corea. Los grandes viajeros los trajeron a Portugal, España e Italia (cuna de los mayores descubridores del planeta). Aunque según recientes estudios se cree que los primeros abanicos plegables fueron introducidos en Europa por los Jesuítas. Catalina de Médicis los introdujo en Francia. En la corte de Enrique III, tomando como ejemplo el Rey que los utilizaba se hicieron muy populares.

SIGNIFICADOS DE ALGUNOS MOVIMIENTOS DE ABANICO

1. Abanicarse rápidamente. Te amo con intensidad.
2. Abanicarse lentamente. Abanicarse de forma pausada, significa soy una señora casada y me eres indiferente. También si se abre y cierra muy despacio significa esto.
3. Cerrar despacio. Este cierre significa un “Sí”. Si se abre y cierra rápidamente significa, “Cuidado, estoy comprometida”.
4. Cerrar rápido. Cerrarlo de forma rápida y airada significa un “No”.
5. Caer el abanico. Dejar caer el abanico significa: te pertenezco.
6. Levantar los cabellos. Si levanta los cabellos o se mueve el flequillo con el abanico significa que piensa en ti, que no te olvida.
7. Contar varillas. Si cuenta las varillas del abanico o pasa los dedos por ellas quiere decir que quiere hablar con nosotros.
8. Cubrirse del sol. Significa que eres feo, que no la gustas.
9. Apoyarlo sobre la mejilla. Si es sobre la mejilla derecha significa “Si”. Sobre la mejilla izquierda es “No”.
10. Prestar el abanico. Si presta el abanico a su acompañante, malos presagios. Si se lo da a su madre, quiere decir “Te despido, se acabó”.
11. Dar un golpe. Un golpe con el abanico sobre un objeto, significa impaciencia.
12. Sujetar con las dos manos. Si sujeta el abanico abierto con las dos manos, significa “es mejor que me olvides”.
13. Cubrirse los ojos. Con el abanico abierto, significa “Te quiero”. Si se cubre el rostro puede significar “Cuidado, nos vigilan.
14. Pasarlo por los ojos. Si se pasa el abanico por los ojos significa, Lo siento. Si cierra el abanico tocándose los ojos quiere decir, “Cuando te puedo ver”.
15. Abrir el abanico y mostrarlo. Significa, “Puedes esperarme”.
16. Cubrirse la cara. Cubrirse la cara con el abanico abierto, significa: Sígueme cuando me vaya.
17. A medio abrir. Apoyar el abanico a medio abrir sobre los labios quiere decir “Puede besarme”.
18. Apoyar los labios. Si apoya los labios sobre el abanico o sus padrones, significa desconfianza, “No me fío”.
19. Pasarlo por la mejilla. Significa, “Soy casada”.

Fuente: Salamanca 24 horas.com

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