RENÉ BATISTA PRESENTA AUTOBIOGRAFÍA DE SAMUEL FEIJOO

El sensible Zarapico, autobiografía de Samuel Feijoo.El escritor René Batista Moreno, entrañable amigo de Samuel Feijoo, y su compañero en muchos trabajos de campo por tierras villareñas para sus investigaciones de la cultura y el folklore campesinos, seleccionó los materiales que componen esta autobiografía del “Sensible Zarapico”, que vio la luz felizmente gracias a las Editoriales Capiro y Letras Cubanas.

También René firma el prólogo que hoy ofrezco a los lectores de Alocubano con la esperanza de que les sirva de aperitivo para disfrutar este manjar de cubanía que Feijoo concibió para el antológico número 27 de la revista Signos, el cual sirvió de base a la autobiografía de este criollo de pura cepa, autor de novelas como Juan Quinquín en Pueblo Mocho, Vida completa del poeta Wampampiro Timbereta, y una extensa obra poética.

Cuando leí el número 27 de la revista Signos, el más voluminoso que había publicado Samuel Feijóo hasta entonces, y donde aparecía la primera parte de su autobiografía, me di cuenta de que texto y gráfica habían sido utilizados con mucha festinación: 676 páginas para narrar e ilustrar las etapas de su niñez y adolescencia. Luego llegaron a mis manos los números 34 y 35, que mostraban aspectos de la vida del autor desde 1935 hasta 1940.

Supe después de su intención de publicar el número 36, tan vasto como el primero, a fin de completar la autobiografía. Por motivos de salud Feijóo abandonó el empeño y más tarde desapareció todo el material escrito para dicho volumen. Pensé que con un trabajo de supresión podría lograrse, si se presentaba un día la oportunidad, una autobiografía más coherente en virtud de una lectura más amena y de mayor comprensión para el lector.

Yo, que entre otras había leído y tenido como referencia las autobiografías de Pablo Neruda, Rafael Alberti y Stefan Sweig, si dejar de reconocer sus valores, detecté de inmediato las virtudes de que adolecía la del Zapapico.

Feijóo murió el 14 de julio de 1992, cuatro años después publiqué en la Editorial Capiro Paisaje habitado, un libro en el que aparecían poemas y dibujos que realizó en Camajuaní en los años 70, mucho de los cuales me entregó personalmente, otros los rescaté antes de que fueran al cesto.

En el año 2004 la Editorial Mecenas publicó Los bueyes del tiempo ocre, donde recogí anécdotas, artículos, cartas, fotos y el ideario feijoseano. Y cuando asumí la plaza de editor en Signos, en el año 2001, estrené un dossier para publicar trabajos, no tanto valorativos sobre su obra, sino más bien de carácter biográfico, pensando acumular información suficiente para aquel que un día intentara escribir su biografía. Así aparecieron los artículos «Feijóo era Zeus», «Feijóo, pesquisa beisbolera», «Feijóo y el sijú cabezón», «El niño tipógrafo de Samuel Feijóo», «La última visita de Samuel Feijóo a San Juan de los Yeras», «El fotógrafo que nunca falla», «El legendario Zapapico en Remedios», así como los libros El puño sabio, de Roberto Ávalos Machado (Editorial Capiro, 2002) y La dimensión cultural de Samuel Feijóo, de Silvia Padrón Jomet (Editorial Alejo Carpentier, 2005). Se propiciaba con ello un momento de grandes motivaciones para perpetuar la presencia del Zapapico.

Y ocurrió que en el año 2006 el joven narrador e investigador Alexis García Artiles asumió la dirección del Centro Provincial del Libro en Villa Clara, quien luego de proponerme una reedición de Los bueyes del tiempo ocre (Capiro, 2007), me pidió que escribiera una biografía de Feijóo. Sugerí esta edición abreviada de la ya publicada en el número 27 de Signos y que hoy presentamos a los lectores. Mi otra sugerencia fue que en caso de encontrarse el material inédito destinado a la número 36, mantener la misma línea de trabajo hasta el final y dividirla en dos tomos autobiográficos. De lo contrario, ganar esta última etapa con una recopilación de trabajos biográficos ordenados cronológicamente. Este último criterio se impuso y se creó un equipo de trabajo compuesto por Jorge García Sosa, diseñador de Signos durante dos décadas, el poeta, editor y traductor Edelmis Anoceto Vega, y quien escribe. De inmediato pasamos a hacer un análisis a cerca de lo que íbamos a desechar de aquel cuerpo, tanto de gráfica como de texto, con la premisa de respetar en todo lo posible el estilo, la redacción, la ortografía y el léxico personalísimo de Feijóo.

Adamelia Feijóo Castellanos, hija de Samuel, compartió nuestro punto de vista, acogió el proyecto con mucha alegría, nos facilitó fotos de su familia, así como una imagen de la obra Karekulo, pintada por Feijóo en 1977, que utilizamos en la portada.

Un año duró este meticuloso trabajo de reducir su primera auto­bio­grafía a 172 páginas. Esperamos que nuestro esfuerzo y las buenas intenciones hayan logrado una obra más asequible para un lector que tendrá la oportunidad de enfrentarse a la existencia irrepetible, única, llena de altas y bajas, de quien supo (sin pretenderlo nunca) situarse en el lugar más alto de la cultura cubana, a la que tanto amó y por la que tanto hizo.

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