TEATRO LA CARIDAD: 125 AÑOS DE VIDA

La Caridad, Hoja Literaria de Marta Abreu de Estévez. Fotocopia del documento original.Hace 125 años, el 8 de septiembre de 1885 nació la joya más preciada de la cultura villaclareña: el Teatro La Caridad, obra de la insigne patriota y Benefactora de Santa Clara, Marta Abreu de Estévez.

Desde entonces, La Caridad ha servido de escenario a lo que más vale y brilla del talento artístico cubano e internacional, y se precia de haber acogido, entre tantos grandes del arte, al tenor italiano Enrico Caruso, a Libertad Lamarque, a Jorge Negrete y a la simpar ballerina cubana Alicia Alonso.

PROYECTO Y BELLEZA DE UN TEATRO

Dispuesta Marta Abreu a donar en vida un teatro a su ciudad natal, dispuso que su esposo Luis Estévez Romero acordase con el Ayuntamiento de Santa Clara las condiciones para su edificación.

Al efecto, según consta en el libro Sentido social de un teatro, publicado en 1953 por la Dra. Carmen Sed Fernández, el abogado matancero cursó carta al entonces Alcalde de Santa Clara y le solicitó, con fecha de 22 de noviembre de 1883, el canje de los terrenos de la ermita de La Candelaria por otros, al efecto de levantar allí el nuevo teatro.

Por Narciso Fernández Ramírez

 

Aprobada la idea por la municipalidad, en la sesión del 28 de diciembre, el proyecto le fue asignado al ingeniero Herminio C. Leiva. Dos fueron los planos presentados por el ingeniero arquitecto a Marta y a Luis. Uno, comprendía toda el área disponible del terreno y el otro, más reducido, dejaba sin utilizar un espacio a ambos costados del edificio. Este último, resultó el aceptado por el matrimonio, a un costo ascendente a 150 mil pesos.

El 28 de junio de 1884 comenzaron las obras. Para dar idea de la magnitud de la edificación –que fuera concluida en un tiempo breve- utilizaremos la descripción aparecida en una Hoja Literaria, que, con el fin de enaltecer a la figura de Marta Abreu, fuera publicada el propio 8 de septiembre de 1885:

“Consta el edificio de 30 metros de frente y 47 de fondo, ocupando una superficie de mil 288 metros cuadrados. Tiene 19 de elevación la línea central del pórtico, lo que le da un aspecto grandioso y artístico en alto grado. A 144 asciende (…) el total de puertas y ventanas en todo el edificio. Tiene el teatro cinco entradas diversas y nueve puertas para que salga pronto y cómodamente el público en caso de alarma.

“En el vestíbulo, lujosamente adornado y que compite con lo más bellos de su clase, figuran los bustos de Calderón y Etchegaray, luminosas personificaciones del teatro español de los siglos XVII y XIX. Las lunetas son 250 y se recomiendan por su amplitud y comodidad que ofrecen al espectador. Los palcos son 32. El segundo piso cuenta con 80 butacas. Súmese los asientos correspondientes a tertulia y paraíso y se verá que el teatro puede contener holgadamente más de mil personas. La parte escenográfica nada deja que desear. La pintura del techo es debida al reconocido talento del señor Salaya (2) y se recomienda por su brillantez y buen gusto.

«La impresión que el magnífico edificio produce en el ánimo del espectador es verdaderamente excepcional, sin exageración puede decirse que, por la severa elegancia de sus líneas, por su magnificencia, por lo discreto y suntuoso de su decorado, por todos y cada uno de sus detalles, en suma, el teatro de Santa Clara es el más bello monumento erigido hace años en Cuba; un timbre de gloria para el generoso corazón de Marta Abreu; y un testimonio honrosísimo de verdadera inspiración para el ingeniero arquitecto señor D. Herminio C. Leyva, a quien se debe el hecho digno de notar de haberse erigido en tan corto tiempo tan bello y monumental edificio.” (3)

LA CARIDAD, 8 DE SEPTIEMBRE DE 1885

Para describir el feliz acontecimiento, nada mejor que recoger en esta página la versión que diera el periódico La Perseverancia: “Se inaugura el teatro La Caridad. Ejecutó la obra el ingeniero Herminio Leyva, y ascendió su costo a 150 mil. El pueblo corriendo presuroso a presentar a su ilustre benefactora la señora Marta Abreu de Estévez, el testimonio de su gratitud sin límites por los beneficios recibidos: las aclamaciones incesantes de la multitud; los acentos de los inspirados tribunos, que prestaron su concurso para esta grandiosa obra, todo ese conjunto de voces y de armonías, toda esa fiesta del entusiasmo que hacía vibrar y latir al unísono el corazón de los villaclareños, ha sido la demostración palmaria de que si la señora Abreu, con su caridad inagotable, ha colmado de beneficio a su pueblo natal, este es digno de ellos, pues sabe agradecerlos y se honra a sí mismo honrando a su egregia benefactora. Hay espectáculos imposibles de describir. Lo que nosotros hemos presenciado se sienten y nada más.
 

“Habló en esa función el ilustre orador Rafael Montoro (4). Después púsose en escena por los aficionados villaclareños Los lazos de familia. La sinfonía Vals del señor Palma; y la representación Vale más maña que fuerza. El pintor Salaya leyó una poesía A Villaclara de Ángel Lussón de las Cuevas, y la función terminó con la polka La Pasionaria.” (5)

LA CARIDAD, 9 DE SEPTIEMBRE DE 1885

Cumpliendo un acuerdo del Ayuntamiento, el pueblo de Santa Clara le rindió honores a la su Benefactora. Una crónica de La Perseverancia, nos dejó constancia del hecho:

“A las 7 y 30 de la noche se dirigió a la morada de la señora Marta Abreu de Estévez una procesión cívica (…), la señora Abreu de Estévez salió de su casa, acompañada y de brazo del señor Alcalde Municipal, Dr. Rafael Tristá, dirigiéndose al Teatro, donde se efectuaba una función en su honor. El trayecto había sido alfombrado con flores naturales: brillaban hachones y poblaban el aire los acordes de la música y el pueblo prorrumpía en vítores y aclamaciones incesantes. Ya dentro del teatro, al alzarse el telón, presentose en el palco escénico el Alcalde Municipal Dr. Tristá. El Presidente de la Comisión, Licenciado Benito Pérez, presenta las medallas acuñadas por el pueblo de Santa Clara y el señor Ledón presentó otra medalla que los villaclareños residentes en Sagua la Grande dedicaban a Marta. La medalla que el pueblo villaclareño dedicó a Marta es de oro pulido de 21 quilates y más de 40 adarmes de peso. En el anverso se destaca un grupo, perfectamente modelado, cuyo diseño facilitó el señor Miguel Melero, representando la caridad y la instrucción. En el reverso dice: “A la señora Marta Abreu de Estévez. –Villaclara agradecida, 1885”, pendiente de un cordón de seda blanco. La otra medalla ostenta el Teatro La Caridad y dice: “A Marta Abreu de Estévez, los villaclareños residentes en Sagua, en testimonio de admiración y gratitud. -1885”. Se presentó el drama en dos actos Caridad, escrito por Juan Ortíz y dedicado a Marta y desempeñado por los aficionados. (…) Y habló el doctor Montoro a instancias del público. Consagró sus frases más entusiastas y sentidas a la labor hermosa y magnífica que realiza Marta, y terminó con una admirable exhortación pública.» (6)

El discurso de Rafael Montoro nunca pudo ser encontrado, a pesar de los esfuerzos realizados por Manuel García Garófalo. Sin embargo, la opinión del distinguido intelectual habanero quedó reflejada en la Hoja Literaria que se publicó el 8 de septiembre de 1885: ” El magnífico teatro que debe Santa Clara a la munificencia patriótica de su plecara hija, es un monumento erigido al arte y a la caridad por el más noble civismo. Así, para Santa Clara quedará siempre simbolizada, en el edificio que hoy se inaugura la gratitud y la admiración de todo un pueblo, el desinterés ejemplar, el celo inigualado de su bienhechora, modelo brillantísimo de virtud, inspiración y patriotismo.” (7)

REFERENCIAS

(1) Tomada de la Hoja Literaria impresa el 8 de setiembre de 1885, Imprenta “La Perseverancia”, Santa Clara. En Fondo Garófalo, Legajo 11, Archivo Histórico Provincial.
(2) Camilo Salaya del Toro: Pintor filipino, autor de los frescos del techo del Teatro La Caridad.
(3) Hoja Literaria impresa el 8 de setiembre de 1885, Imprenta “La Perseverancia”, Santa Clara. En Fondo Garófalo, Legajo 11, Archivo Histórico Provincial.
(4) Notable orador, intelectual y político cubano. Defensor de las ideas autonomistas. Participó en los homenajes realizados los días 8 y 9 de septiembre, en ocasión de la inauguración del Teatro La Caridad, siendo el orador principal en ambas veladas.
(5) La Perseverancia, 8 de septiembre de 1885. En Marta Abreu Arencibia y el Dr.Luis Estévez y Romero: estudio biográfico, de Manuel García Garófalo y Mesa, 1925, La Habana.
(6) Ididem
(7) En Hoja Literaria impresa el 8 de setiembre de 1885, Imprenta “La Perseverancia”, Santa Clara. En Fondo Garófalo, Legajo 11, Archivo Histórico Provincial.

Fuente: Periódico El Santaclareño

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