MARTA ABREU: EL ALMA DE SANTA CLARA

Homenaje filatélico a Marta Abreu de Estévez y al teatro La Caridad.Cada ciudad tiene su genio protector, especie de duende omnipresente que cuida y vela por sus hijos. Santa Clara se precia de tener dos: Marta Abreu de Estévez, la Benefactora, y el Che, el comandante rebelde que la liberara en diciembre de 1958.

Hace 165 años, el 13 de noviembre de 1845, nació Marta de los Ángeles Abreu Arencibia, la santaclareña que puso su fortuna al servicio de los pobres y la independencia de Cuba.

Precisamente con el título Marta Abreu: la dama todo corazón está en proceso de edición un nuevo libro dedicado a su figura. Su autor, el joven investigador del Centro Provincial de Patrimonio Juan Manuel Fernández Triana, se ha convertido, a sus 28 años, en un fervoroso defensor de tan excelsa personalidad.

Por Narciso Fernández Ramírez

La obra hace un recorrido por la vida de Marta y pretende, en lo inmediato, estimular su estudio entre los niños y adolescentes, deudores de un legado insuficientemente estudiado. Mientras que a más largo plazo, el autor pretende obtener un mayor reconocimiento a la cubana que más hizo por la causa independentista contra España, hasta, de ser posible, considerar su obra como patrimonio cultural de la humanidad. Una utopía a la que ningún santaclareño debiera renunciar.

El proyecto de libro -auspiciado por la editorial Publicaciones Acuario, en colaboración con el Centro Félix Varela-, recoge anécdotas poco conocidas de Marta Abreu, las que van desde la infancia hasta su fallecimiento en París, en 1909. También incluye una cronología que inicia  en 1812, con el nacimiento de su padre, Pedro Nolasco, y finaliza en 1924 con la inauguración del monumento que perpetúa su memoria en el Parque Vidal. Modalidad, propia de libros de este tipo, que pretende situar a la Benefactora de Santa Clara en su contexto histórico y probar su condición de mujer adelantada a la época.

En sus páginas deberá mostrarse una personalidad atrayente, en extremo rebelde a los convencionalismos y de un gran altruismo; una adolescente desprendida, que gustaba cambiar sus lujosos vestidos por los harapos de otras niñas; la mujer que se casó en 1874 con el amor de su vida, el abogado matancero Luis Estévez, en contra de la voluntad de sus padres, y la patriota incondicional que aportó, desde su exilio en París, más de 260 mil pesos oro a la causa de la Independencia de Cuba. La misma que hizo exclamar al Generalísimo Máximo Gómez, que debería ostentar el mismo grado militar que él poseía.

Tampoco faltarán las obras benéficas de Marta en favor de Santa Clara, la ciudad que tanto quiso y a la que llegó a proponer como posible capital de la República de Cuba, incluido el compromiso de ayudar en lo que fuera menester.

Con tanto entusiasmo, nos habla Juan Manuel de su obra, que tal pareciera que Marta, la del teatro La Caridad, la de los cuatro lavaderos públicos, la del dispensario El Amparo, la  que rechazó de España el título de Condesa de Villaclara, camina, como realmente sucede, aunque en espíritu, por su ciudad. Por eso, al preguntársele cómo calificaría a la Benefactora no dudó en distinguirla como el alma de Santa Clara.

Y es que eso es Marta para todos nosotros: espíritu, alma y corazón. Carne, sangre y hueso de una heroica ciudad, que para orgullo nuestro, también es la del Che.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s