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El (gayo) pecado original

Homotrova, El Caimán Barbudo.

Un análisis histórico de cómo el movimiento de la Nueva Trova en Cuba ha abordado el tema del homosexualismo.

Por Yosvel Hernández Alén.— “Cuidadito, Compay Gallo”, la célebre guaracha-son de Ñico Saquito, tal vez constituya el cantar que de cierta forma juega con el asunto homoerótico, que por más tiempo nos ha hecho sonreír a los cubanos. Luego el propio autor concibió en la misma cuerda “La venganza del Perico”, desde similares posiciones heteronormativas, pero siempre con una gracia y nobleza que distancian, en lo posible, a estas creaciones de lo condenatorio u ofensivo. El registro humorístico y el son serán retomados por cultores de la Nueva Trova para encarar el homosexualismo.

En el transcurso de las décadas del 60 y 70 “la homosexualidad se insertó en el debate nacional como un elemento recurrente y contrastante con el ‘hombre nuevo’, concepto esbozado por Ernesto Guevara en 1965”. (Precisamente el año en que Pablo Milanés compone “Mis 22 años”, considerada la primera canción de la Nueva Trova. Es decir, que el “hombre nuevo” guevariano y la Nueva Trova nacen juntos). Como apunta el historiador Abel Sierra Madero: “El “hombre nuevo” pasa a ser el referente cultural autóctono y el ideal imaginario de la masculinidad nacional en esta etapa de efervescencia y necesidades históricas aplazadas durante mucho tiempo”.
(…)
Corazones travestidos
dentro de pequeños pechos
finamente rasurados (…)
En su alma atormentada
llevando la bayamesa 11
tanto tiempo silenciada (…)
Te quiero,
te quieren adentro
de los planos de La Habana.
Frank Delgado

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FRANK DELGADO: UN LOBO ESTEPARIO

Frank Delgado.La trova cubana, elemento clave en la formación de nuestra nacionalidad, ha sido también una constante en el espíritu de la revista El Caimán Barbudo desde su fundación. En esa cuerda hemos editado con la Casa Editora Abril los cancioneros: Cualquier flor de la trova tradicional cubana, antología de cincuenta textos de Sindo, Corona, Villalón, Matamoros, María Teresa Vera… en fin, de esas canciones inmortales que las nuevas generaciones no han tenido a mano. Un segundo título: Una guitarra, un buen amor. 100 canciones de Pablo Milanés, Noel Nicola y Silvio Rodríguez; y ahora tenemos en preparación un nuevo cancionero, cuyo título provisional es Gerardo, Santiago, Frank y Varela: trovadores de la herejía, que contendrá 40 textos de cada uno de ellos, entrevistas, fotos, o sea un acercamiento a la obra de esos representantes de la llamada generación de los topos.

Como adelanto, ofrecemos en estas páginas un fragmento de ese encuentro con Frank Delgado en el cuarto de su casa, libros, pinturas, fotos, y por supuesto, la guitarra.

UN TROVADOR

Yo siempre he sido un trovador. La esencia del trovador es la guitarra y las composiciones, la interpretación y la comunicación. Son como factores que forman el trovador: es un poeta, es un músico, es un intérprete; yo digo que es mediocre en los tres… Es como los tipos que en el atletismo practican el pentatlón: son malos en todas las especialidades; malos en 100 metros planos, en salto largo, son mediocres en la jabalina, qué se yo, pero son los más completos.

Por Bladimir Zamora y Fidel Díaz
El Caimán Barbudo

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