La Batalla de Santa Clara fue la cumbre del pensamiento militar del Che

Tres destacados combatientes que lucharon bajo sus órdenes, el Comandante del Ejército Rebelde Víctor Bordón Machado y los generales de brigada (r) Oscar Fernández Mell y Luis Alfonso Zayas, resaltan la genialidad de un pensamiento táctico-estratégico.

Conversatorio Batalla Santa Clara.

Comandante del Ejército Rebelde Víctor Bordón Machado y los generales de brigada (r) Oscar Fernández Mell y Luis Alfonso Zayas.

Por Narciso Fernández Ramírez.— La Batalla de Santa Clara librada por el Che Guevara en diciembre de 1958 significó la consagración del pensamiento político-militar del legendario guerrillero cubano-argentino, quien sin tener preparación de academia, logró derrotar a una fuerza numéricamente superior, con la aplicación de manera brillante la táctica de la guerra irregular, de la cual fue un maestro insuperable, al decir del propio Fidel.

Che durante la Batalla de Santa Clara.

En la Santa Clara liberada, brilló como nunca el talento militar del Che.

Planificada como colofón de ofensiva rebelde conocida como Campaña de Las Villas, el Che siempre tuvo como punto de mira el ataque y toma de la importante ciudad del centro de la Isla, para lo cual apenas contaba con algo más de 300 hombres y debía vencer a más de 3 mil efectivos de la tiranía convenientemente apostados en fortificados cuarteles y con el apoyo incondicional de la aviación.

Tres combatientes suyos tuvieron hace unos pocos días la posibilidad  de rememorar aquellos sucesos de diciembre de 1958 y resaltar la genialidad de un pensamiento táctico-estratégico que rompió esquemas e hizo cambiar, incluso, el manual de guerra anti insurgente de los propios Estados Unidos.

Son ellos: el Comandante del Ejército Rebelde Víctor Bordón Machado y los generales de brigada ® Oscar Fernández Mell y Luis Alfonso Zayas, quienes participaron en un panel histórico-militar dedicado a la Batalla de Santa Clara.
En el Che vi un hombre diferente

Víctor Bordón Machado fue el primer guerrillero que tuvo la antigua provincia de Las Villas y a la llegada de la Columna 8 Ciro Redondo al Escambray ostentaba los grados de comandante. Gracias a su previsión, pudo el jefe invasor llegar a la serranía escambradeña sin mayores contratiempos, al enviar a tres de sus hombres a recibirlo, estando aún en territorio de la actual provincia de Ciego de Ávila.

Sin embargo, en su primera entrevista, el Che lo degradó y le dejó de capitán. Una medida disciplinaria que provocó el lógico revuelo entre sus hombres. Del por qué acató esta decisión, en prueba de una madurez política casi increíble en aquellas circunstancias, contó el propio Bordón: “Tres fueron las razones. Lo primero que pensé fue: si Fidel ascendió al argentino este a comandante primero que a nadie, incluyendo a su propio hermano Raúl, debe tratarse entonces de un hombre grande; lo segundo, el impacto que me causó: en mi vida había yo hablado con una gente así como el Che, ni nunca antes había tenido delante a una persona que me hubiese impactado tanto por lo que decía y la manera como lo decía, y lo tercero, y decisivo: Por la unidad revolucionaria, que para mí era lo más importante. Por esas tres razones acepté su decisión.”

Poco después, en la toma de Fomento, el Che le volvería a otorgar los grados y lo hizo de una manera muy a lo Che: “Me puso la mano en el hombro y me dijo: “Buen trabajo Comandante”. Así fue que recuperé mis grados.”

Bordón no participó de manera directa en la Batalla de Santa Clara, pero cumplió una orden del Comandante Guevara que a la postre resultaría de vital importancia para el objetivo del jefe militar rebelde de ocupar a la entonces capital de Las Villas.

La misión asignada al quemadense en el Hotel Las Tullerías, de Placetas, fue que sus hombres impidieran el acceso de las fuerzas de la tiranía desde Matanzas, y de manera particular ocupar el puente de la Carretera Central sobre el río Sagua la Chica para evitar el envío de refuerzos. Tarea que Bordón y sus hombres cumplieron.

Son cosas del Che

El Dr. Fernández Mell posee una memoria casi fotográfica. Participó de manera directa en la toma de Santa Clara y tiene una valoración personalísima del Che, la que expuso en el panel realizado en la Plaza de la Revolución.
“No podemos olvidar que cuando llegamos a Las Villas ya existía el Directorio en el Escambray, existía Bordón y el 26, y mal que bien, estaba también el II Frente, con todas las cosas que tenemos en contra de ellos, y también Félix Torres. Esa es la explicación al porque el Che pudo desarrollar esa ofensiva tan rápida hacia el llano.

“Con relación al Che, a él había que quererlo de gratis. Si uno llegaba con una buena noticia, que pudiera ser hasta una proeza, él solo te decía: “No has hecho otra cosa que cumplir con tu deber.” Así era el Che. Una  virtud suya que quiero resaltar era que estaba siempre al lado de las tropas. Él organizaba el puesto de mando y después iba punto por punto, y de pronto, usted se tropezaba al Che al lado de uno.

“Estando la columna ya formada en Placetas rumbo a Santa Clara, me siento a su lado y le pregunto: Bueno, y ahora qué? Me respondió: “Ahora vamos para Santa Clara. ¿A la ciudad? ¿Y si no podemos?, le replico. Su respuesta fue: “Por qué tú crees que he enviado las armas ocupadas para el Escambray. Si no podemos, regresamos al Escambray.”

“Ya entonces, el Che había calculado, al menos o un mes, o quizás más, para ocupar la ciudad. De ahí salgo y me siento en un jeep al lado de El Vaquerito, y este me dijo: “Médico, hay que cuidarse, que esto se está acabando”. Fueron sus palabras textuales, y las narro porque ahí no había más nadie. No podía imaginar que horas después caería en combate.”

“En la loma del Capiro, los guardias se retiraron en una estrategia totalmente equivocada, al igual que lo que hicieron en toda Santa Clara. Pero se retiraron, y yo pienso: Bueno, se retiran, bienvenido sea. Y entonces viene la audacia del Che, su genio militar. Un jefe cualquiera, al ver al Tren Blindado retroceder hacia el Regimiento, hubiera dicho: “Se van, que bueno, me quité 400 soldados de encima”, pero no, el Che ordenó levantar la línea, lo descarrila y gana. Venció a más de 400 hombres bien armados con solo unos 40 rebeldes al mando de Guile (Capitán Ramón Pardo Guerra), pero esa gente no peleó, estaba desmoralizada.

“El Che aplicó una táctica innovadora, para la cual, ni los americanos estaban preparados. Sin ser militar utilizó lo aprendido con el general español Bayo en México y los conocimientos guerrilleros de Fidel en la Sierra, pero sus cosas eran únicas. Eran cosas del Che, como decíamos entonces.”

Tomar Santa Clara, calle a calle y casa a casa

El hoy general de brigada ® Luis Alfonso Zayas vino con el Che en la invasión, y desarrolló importantes misiones combativas a lo largo de la Campaña de Las Villas y en la toma de Santa Clara.

Acá en la ciudad más importante del centro de Cuba, el capitán Luis Alfonso Zayas recibió la encomienda de atacar a los soldados enemigos apostados en la loma del Capiro y, con posterioridad, otras acciones combativas.

Durante el panel histórico-militar acerca de la Batalla de Santa Clara, el destacado revolucionario también desgranó sus recuerdos: “En cada lugar pasaron cosas, que yo lo vi de una forma y aquel de otra, pero en general hay hechos que deben tenerse en cuenta para que no se pierdan o distorsionen cuando ya nosotros no estemos.

“El Che concibió una estrategia militar unitaria entre las distintas fuerzas e integró en un solo pelotón a mis hombres con los del Directorio. Lo hizo antes de atacar a Cabaiguán y así juntos seguimos en la toma de Placetas y también en Santa Clara.

“Con mi pelotón, compuesto por unos cincuenta hombres, dirigí las acciones combativas en la loma del Capiro, en donde tuvimos a varios heridos por los disparos de morteros del enemigo. Después, los soldados se replegaron hacia el Regimiento y así pudimos tomar esa estratégica altura.

“Acá en Santa Clara, de acuerdo a la visión combativa de nuestro jefe, fuimos tomando calle por calle y atravesando obstáculos para impedir el movimiento de los medios del enemigo a medida que avanzábamos hacia el centro. Pero al mismo tiempo, el Che dejó una calle abierta, libre de obstáculos, que venía de la parte de atrás del Regimiento hasta la calle Independencia, para que los tanques de la dictadura pudieran circular por ella y poder destruirlos tirándole cocteles Molotov. Esa táctica del Che, le dio muy buenos resultados y hay que recogerla en la historia de la guerra, porque es importantísima.”

El 1ro de enero de 1959, el Regimiento Leoncio Vidal se rindió. El jefe invasor había probado su estrategia y en apenas cinco días había vencido a un ejército mucho más poderoso. En la Santa Clara liberada, brilló como nunca el talento militar del Che.

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Una respuesta a “La Batalla de Santa Clara fue la cumbre del pensamiento militar del Che

  1. Lo único lamentable de esta historia es que yo no pude estar, llegué tarde a la cita, alguien me robo, alguien me quito el espacio, el trayecto del proyectil que me correspondía en esa batalla, el plomo que debí disparar a los enemigos; a los verdugos sempiternos de los pueblos de América.
    Hasta la victoria siempre!…

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