Poemas a Camilo Cienfuegos

Camilo Cienfuegos, Señor de la Vanguardia.

Varios poemas dedicados al comandante Camilo Cienfuegos, próximo a cumplirse el aniversario 52 de su desaparición física, el 28 de octubre de 1959, cuando cayó al mar el avión donde viajaba. Su temprana muerte ha inspirado a decenas de poetas en el mundo… aquí varios de ellos: Nicolás Guillén, Mirta Aguirre, Antonio Hernández Pérez, Noel Guzmán Bofill

Retrato
de Mirta Aguirre

Dímelo, dímelo, dilo:
¿cómo era Camilo?

Camilo Cienfuegos.

Nicho de Camilo. Encima el sombrero alón sobre olas, moldeados en bronce por la escultora Thelvia Marín. En segundo plano, vista de una parte de los nichos del Mausoleo del Frente Norte de Las Villas. Foto: Juventud Rebelde

Capitán tranquilo,
paloma y león,
cabellera lisa
y un sombrero alón;
cuchillo de filo;
barbas de vellón,
una gran sonrisa
un gran corazón.

Ver más sobre Camilo en este blog:

Desaparición física de Camilo Cienfuegos
Camilo: multiplicado en las flores y el verso
Cuando Camilo se perdió en la tormenta
Un Congreso Azucarero en General Carrillo, organizado por Camilo Cienfuegos


CAMILO
I

Jinete en el aire fino,
¿dónde estará, dónde cayó,
el comandante Camilo,
que no lo sé yo?

Entre la tierra y el cielo,
¿adónde fue donde voló
el comandante Cienfuegos,
que no lo sé yo?

II

Sin cruz vino la muerte,
sin sepultura, nada.
Un rayo apenas de luz inerte,
su vacía, su redonda mirada.

(Lentas guitarras de ardor marítimo
llegan llorando a llorar conmigo.
Llegan violetas color obispo:
morado luto mortuorio fijo.
Raudos machetes de amargo filo
y girasoles luto amarillo).

III

Duerme, descansa en paz —dice la mansa
costumbre de las flores, la que olvida
que un muerto nunca descansa
cuando es un muerto lleno de vida.
Ahí viene, avanza el río
de su barba serena.
Suena su voz, su permanente voz resuena,
arde en la patria pura un gran fulgor de estío.
Se oye ¡Partir!, que ordena
y partimos. ¡Avanzar!, y avanzamos.
Todos lo mientan, dicen:
—Puño de piedra, resplandor de paloma,
el aletear del corazón te damos;
oh joven padre, toma
nuestra violenta sangre en peso: ¡Vamos!

Nicolás Guillén (1902-1989)

CAMILO

Cuando pinté una sonrisa
los muchachos del barrio
me vinieron a ver.

Qué gusto de pinceles
en el fulgor de la sonrisa.

No tuve que explicar nada.
Guardé silencio.

Los ojos de los niños,
en la lejanía.

Antonio Hernández Pérez (1909-1975)

A CAMILO CIENFUEGOS

Para qué rebuscar en el idioma
la palabra elegante ni escogida,
es mejor que la sangre de tu herida
le gane al mundo su mejor diploma.

De la palma en lo alto de la loma,
de la flor de la montaña erguida
y de la grande que encanó tu vida
es donde el genio su lenguaje toma.

Porque tu nombre celestial Camilo
es muy grande y no cabe en el estilo
del molde estrecho que el parnaso encierra.

Pasarán muchos siglos todavía
y cuando llegue de tu fecha el día
habrá luto y dolor sobre la tierra.

Noel Guzmán Boffill (1954)

Una respuesta a “Poemas a Camilo Cienfuegos

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